martes, 13 de octubre de 2009

Mi aventura de ser maestro

Hola compañeros, al leer sus comentarios y su perfil, me doy cuenta que la mayoría no tenemos estudios pedagógicos y que por diversas circunstancias de la vida hemos llegado a ser docentes, unos lo disfrutamos mas, otros menos.

También me doy cuenta de que compartimos temores, incertidumbres y ansiedades.

Con respecto a mi vida. Yo egresé del Instituto Tecnológico de Parral en un periodo difícil para conseguir trabajo, corría el año 2001 y las maquilas estaban cerrando en nuestro estado de Chihuahua. Desde antes de salir estuve dirigiendo mi intención a la educación, que era, y talvez es, uno de los trabajos con mayor seguridad. Solo duré un mes sin empleo y el 11 de septiembre de 2001, después de estar presenciando por televisión el ataque a las edificaciones emblemáticas de Estados Unidos de Norte America, conseguí trabajo como docente en Educación Media Superior en un Telebachillerato de la región serrana del estado de Chihuahua, lugar que no sabia ni donde quedaba.

Agraciadamente para mí, esta profesión me ha gustado mucho desde el principio y me identifico con la forma en que narra, tan apasionadamente, su escrito José M Esteve, y es una de las lecturas que mas he disfrutado.

Al principio se me dificulto como ir dosificando el contenido, debido que llevaban un mes de retrazo en las materias que tenia que impartir, y que era considerable el numero de materias que tenia que impartir, las cuales llegaron a ser hasta doce, época en la prácticamente me andaba volviendo loco y era imposible poder prepararme y planear para todas de la manera que me gusta, cosa que agraciadamente fue cambiando con menos carga horaria, hasta el día de hoy que soy administrativo y no tengo horas frente a grupo mas que cuando los docentes faltan, y generalmente desarrollo temas que tienen que ver con la superación personal, con el fin de que se visualicen en un futuro de cinco a diez años, con el fin de analizar la importancia de las metas en la vida de todo ser humano, momentos que disfruto mucho. Realmente extraño el contacto con los alumnos y disfruto el ayudarlos a comprenderse a si mismos.

Cuando uno disfruta una actividad, los que nos rodean (alumnos), también la disfrutan. Y aunque doy generalmente los mismos temas a todos los grados en diferentes oportunidades, la verdad es que nunca los puedo hacer de la misma manera. Nosotros los docentes también necesitamos motivación, hay grupos que reciben el tema con más entusiasmo que otro, y uno lo disfruta más en el caso de grupos participativos. Intento convertirme en un maestro de humanidad.

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